Todo es posible?

11 mayo, 2011

Como actuar frente a cualquier cosa en la vida es algo difícil, pero quizás no imposible.
Todo dependerá de muchos factores cotidianos que se uniran a los sentimientos y estados en el que nos encontremos.

Podriamos decir que:

Tener ganas de cagar  en casa de una persona que acabamos de conocer es muy complicado por no crear mala impresión.
Eso es un error. Nos hará estar restreñidos todo el tiempo. Crearas problemas a la hora de intentar conversar ya que tu voz saldrá como la de Al Capone, tus gestos en el rostro seran achinados ya que cerrarás los ojos y levantarás las mejillas mientras intentas aguantar, golpearás la mesa sin poder evitarlo cada vez que te venga un retortijon y por último nunca terminarás esa fiesta porque buscarás una excusa para salir pitando.
Aqui lo mejor son dos opciones… la ideal es decir la verdad e ir al lavabo y la otra es decir que llevas unos dias de diarrea… te entenderan mejor.

Estar obligado a darle un beso a algunas personas que te acaban de presentar que huelen a mofeta y están sudorosos.
Hacerlo es otro error. Porque lo primero que veran de nosotros es que ese beso es falso, darle un beso a una persona tocando mejilla contra mejilla sacando los morros hacia el lateral por no tocarlo da una intención de falsedad, luego está la cara que se nos queda al notar el olor, esa nariz hacia arriba, esas cejas bajadas y esos labios cerrados. Además el distanciarnos de la persona y restragarnos las manos en el pantalón después de haberle tocado, hace quedar mal.
En este caso la mejor solución es decir que tienes la gripe, o una enfermedad contagiosa y que mejor no se acerque nadie a ti.

El ir a comer a casa de un amig@/familiar por que te ha invitado aún sabiendo tu lo mal que cocina.
Gran fallo al ir porque en el momento en que empieces a comer esa ensalada sin limpiar, con gusanitos revoloteando, con más sal que un lavavajillas y un tomate medio podrido… te entraran nauseas de inmediato. O cuando traiga el bistec caducado, que se ha pasado tanto friendolo que parecerá la suela de un zapato y al intentar metertelo en la boca tu cuerpo dirá no y lo excupirás en medio de la mesa. O con ese vino que dice que se lo ha dado un amigo y que tal y cuando lo bebes notas dolor de cabeza y un ardor en el esófago.
Aquí la solución fácil es decirle que le invitas a cenar en el Macdonalds, porque “te lo debo por lo que me ayudas”, o en caso de no poder, mentir y decir que tienes gastroenteritis y que prefieres comer fruta nada más.

Cuando te invita un amig@/familiar a un concierto de un grupo desconocido del tipo Black Metal  que tu no soportas en un recinto muy pequeño y petado de gente.
Otro error el ir porque te encontrarás entre muchisima gente notando como te dan con los codos, saltan encima de tus pies y te escupen en el cogote mientras a ti se te hinchan las venas y empiezas a cerrar los puños para aguantarte, además de quedarte sordo por el sonido de las guitarras y aquella voz mezcla de carajillero y eructo de media hora que te hace taparte los oidos y mirar hacia otro lado.
En estos casos la mejor solución es ir borracho al concierto, pero con cuatro botellones como mínimo y verás como saltas con los brazos en alto y mueves la cabeza como Rafaella Carra en explota explota.

No es tan complejo… a que no? Todo sea por no dejar atrás a todo lo que nos tiene que soportar.

Supongo que una canción viene bien para tranquilizarse no?

Kasabian – Reason is treason.


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